Las ventanas de aluminio incorporan en la actualidad sistemas oscilantes. Permiten abrir parcialmente las ventanas, consiguiendo ventilar y renovar el aire de las habitaciones. Son una forma muy eficiente de mejorar nuestra vivienda. Están fabricadas en materiales de gran calidad como el aluminio. No obstante, a veces nos podemos encontrar con bloqueos y otros problemas en el sistema oscilante. A continuación, te explicamos como ajustar ventanas oscilobatientes y consejos de mantenimiento para que puedas sacarle el máximo provecho. Esperamos que el contenido sea de tu agrado.
¿Cómo ajustar ventanas oscilobatientes de aluminio?
Ajustar una ventana oscilobatiente es un trabajo que puede mejorar notablemente el rendimiento de la ventana basculante. También estaremos alargándole la vida. Gracias a estos ajustes tendremos un alto grado de aislamiento térmico y acústico, evitando el molesto ruido, así como otras ventajas como una mejor obertura y cierre.
El nivel de ajuste que requiere cada ventana es distinto. Cuando el desajuste es sencillo, un instalador lo resuelve en obra con las herramientas básicas. Si el desajuste es mayor o hay piezas dañadas, conviene acudir al servicio técnico del fabricante del sistema o del herraje. La gran mayoría de los problemas de una ventana oscilobatiente tienen dos orígenes: el uso brusco, que daña los componentes, y el desgaste del herraje con el paso del tiempo, que le hace perder eficiencia hasta que la ventana ya no funciona con suavidad o llega a atascarse.
Herramientas para regular una ventana oscilobatiente de aluminio y PVC
La regulación se hace con pocos medios. Hacen falta llaves Allen de las medidas que pida el herraje instalado, un destornillador para retirar capuchones y embellecedores, un nivel para comprobar el aplomo del marco y de la hoja, y aceite lubricante apto para herrajes. La medida de la llave depende del sistema: forzar una que no encaja del todo redondea el hexágono del tornillo e inutiliza el punto de ajuste.
Los tres puntos de regulación y qué corrige cada uno
Para regular una ventana oscilobatiente hay tres puntos de actuación, y cada síntoma apunta a uno distinto. Regular el equivocado solo compensa el defecto sin resolverlo:
| Punto de regulación | Dónde se actúa | Qué corrige |
| Altura | Tornillo de regulación vertical de la bisagra inferior | Hoja descolgada y roce en el travesaño inferior |
| Lateral | Tornillo de regulación lateral de la bisagra inferior y fijación superior del compás | Hoja fuera de escuadra y holgura desigual entre hoja y marco |
| Presión de cierre | Bulones excéntricos del canto de la hoja y, en el lado de las bisagras, la regulación de presión de la bisagra inferior y del compás cuando el herraje la incluye | Entrada de aire y maniobra blanda o dura |
El orden importa: primero se recuperan la altura y la escuadra de la hoja y, al final, se calibra la presión de cierre. Es un criterio de taller: la excéntrica de un bulón trabaja en un margen muy reducido, por debajo de lo que corrige un descuelgue, y apretar los bulones sobre una hoja descolgada solo fuerza la junta en unos puntos y la alivia en otros, con lo que el problema reaparece.
Regular la bisagra inferior cuando la ventana oscilobatiente roza abajo o en el lateral
Todo depende de dónde se produzca el roce. Si la hoja roza en la parte inferior, se retira el capuchón de la bisagra inferior, se introduce una llave Allen y se da un giro leve: según el sentido de giro, la hoja sube o baja. Una vez hecho el ajuste se vuelve a colocar el capuchón.
Si la ventana roza en el lateral, se abre la hoja y se introduce la llave Allen en el tornillo de regulación lateral de la bisagra. Según el giro, la hoja se desplaza hacia la derecha o hacia la izquierda. Hay que actuar con cuidado y en pasos pequeños, porque si la hoja se desplaza demasiado la manilla deja de accionar el mecanismo. Después de cada ajuste se comprueba que la holgura perimetral es constante y que la hoja entra en su posición de cierre sin acompañarla con la mano: una hoja que necesita empuje para encajar sigue fuera de escuadra aunque ya no roce.
Ajustar la presión de cierre de la ventana oscilobatiente y los bulones excéntricos
Con el paso del tiempo la hoja deja de comprimir la junta y entra aire por el perímetro aunque ya no roce. Para ajustar el cierre de la ventana oscilobatiente se actúa sobre la presión de cierre, que se regula en los bulones del canto de la hoja.
Los bulones de un herraje oscilobatiente son, en la mayoría de los sistemas, excéntricos giratorios: al girarlos varían la profundidad con la que entran en el cerradero, la pieza del marco en la que encaja cada bulón, y con ella la compresión sobre la junta. Se actúa sobre todos los bulones del perímetro, no solo sobre el más cercano a la filtración, y se avanza en pasos pequeños comprobando la maniobra completa después de cada uno. El punto correcto es aquel en el que la manilla completa su recorrido con una resistencia firme pero continua: si queda blanda, la junta no está comprimida; si hay que forzarla, la presión es excesiva. Un fabricante de herraje explica que sus puntos de cierre encasquillados reducen el desgaste y que la mayor presión de cierre de su herraje permite alcanzar una clasificación alta en los ensayos de aire, agua y viento sin perder suavidad en la maniobra.
Si entra aire por la ventana oscilobatiente y ya se ha ajustado la presión, la causa suele estar en otra parte. Pasando el dorso de la mano por el perímetro con la ventana cerrada se localiza por dónde entra: una filtración puntual apunta a un bulón concreto, y una continua a lo largo de un lado apunta a compresión general baja o a una junta agotada. Una junta endurecida, aplastada o desprendida de su alojamiento no recupera su elasticidad, y apretar los bulones sobre ella solo adelanta su rotura: hay que sustituir el perfil de estanqueidad. Y si la hoja sigue fuera de escuadra, la filtración se desplaza en lugar de desaparecer, así que se vuelve a la altura y al lateral antes de repetir la presión.
Cómo ajustar una ventana de PVC oscilobatiente: qué cambia respecto al aluminio
El procedimiento es el mismo en los sistemas de aluminio y en los de PVC, porque lo que se regula es el herraje y este responde a la misma lógica en ambos. Lo que cambia es el acceso a los puntos de regulación, más protegido por embellecedores y tapas en los sistemas de PVC. Y la ubicación exacta del punto de ajuste, el tipo de excéntrica y la medida de la llave cambian según el fabricante del herraje, así que la referencia válida es su documentación técnica, que se identifica por el marcado de las piezas en el canto de la hoja o en el compás.
Qué prestación se pierde con una ventana mal regulada: estanqueidad y CTE
La consecuencia directa de una hoja mal regulada es la pérdida de la clase de permeabilidad al aire. La carpintería se ensaya según UNE-EN 1026 y se clasifica según UNE-EN 12207:2017, y el ensayo se hace sobre una ventana completa, con su perfil, su herraje, sus juntas y su acristalamiento, en su posición de cierre. La clase es, por tanto, un dato del conjunto cerrado y no una propiedad del perfil: una ventana puede quedar por debajo de su clase si la hoja pierde compresión perimetral.
Una ventana oscilobatiente desajustada tiene consecuencias normativas. La tabla 3.1.3.a-HE1 del CTE DB-HE, en su versión consolidada de junio de 2022, fija la permeabilidad al aire límite de los huecos, medida a 100 Pa: 27 m³/h·m² en las zonas climáticas de invierno α, A y B, y 9 m³/h·m² en las zonas C, D y E, que se corresponden con la Clase 2 y la Clase 3 de la UNE-EN 12207:2017. Barcelona capital está en zona climática C2, así que parte de una exigencia de Clase 3 sin margen para desajustes. El valor límite se exige en obra nueva y, en reformas, a los elementos que se sustituyen o se modifican sustancialmente; el mantenimiento en servicio no se vuelve a ensayar, pero el propio DB-HE (HE1, apartado 5.7) pide que el plan de mantenimiento del Libro del Edificio conserve en el tiempo las prestaciones de la envolvente térmica. Un hueco justificado en Clase 3 que trabaja con la junta descomprimida puede haber quedado por debajo de esa clase.
El valor Uw no cambia con el ajuste, porque solo mide la transmisión de calor a través de la ventana y no incluye las infiltraciones de aire. Cuando la permeabilidad real es elevada, esas infiltraciones aumentan la demanda de calefacción y refrigeración por encima de lo previsto. Una junta que no cierra es además un puente para el ruido y empeora el aislamiento acústico del hueco
Principales averías de las ventanas oscilobatientes
Uno de los problemas más típicos de estos tipos de ventanas es el descuelgue de la hoja. Esto es debido a un bloqueo del mecanismo de falsa maniobra. Al girar la maneta y abrir la ventana queda de tal forma que se queda colgando y no podemos cerrarla. Normalmente se produce cuando se ha realizado un giro rápido y brusco de la maneta, sin que la hoja de la ventana esté completamente cerrada. Para evitar estos problemas es recomendable realizar movimientos suaves al operar con la ventana, evitando movimientos bruscos.
Ahora vamos a ver una forma rápida de poder solucionar esta avería:
La hoja se descuelga por falsa maniobra: cómo abrir una ventana oscilobatiente bloqueada
Uno de los problemas más típicos de una ventana oscilobatiente es el descuelgue de la hoja por falsa maniobra. Ocurre cuando se acciona la manilla con la hoja separada del marco: los bulones y el brazo de compás dejan de estar en la misma fase, la hoja queda colgando de un solo punto y ya no se puede cerrar. Normalmente lo provoca un giro rápido y brusco de la manilla sin que la hoja esté completamente cerrada, y se evita operando la ventana con movimientos suaves. Muchos herrajes llevan un dispositivo antifalsa maniobra, una pestaña con muelle en el canto de la hoja que solo deja mover la manilla con la hoja cerrada; si la ventana lo tiene y aun así se bloquea, ese dispositivo falta, está mal ajustado o se ha forzado.
Para abrir una ventana oscilobatiente bloqueada por falsa maniobra hay que volver a poner en fase la hoja y el herraje. Se presiona la hoja contra el marco por la esquina superior del lado de las bisagras, donde trabaja el compás, hasta que recupere su posición de cierre y, sin soltarla, se pulsa con la otra mano la pestaña del dispositivo antifalsa maniobra mientras se gira la manilla con suavidad hasta la posición horizontal. Con el compás de nuevo en fase, la hoja se cierra y la manilla vuelve a su posición de cierre. La ubicación de la pestaña, que según la marca y el modelo puede estar en la parte superior de la hoja, en la inferior o en el centro, y la posición exacta de la manilla dependen del fabricante del herraje. Si la ventana no lleva dispositivo antifalsa maniobra, se lleva la hoja a su posición normal empujándola contra el marco como si estuviera cerrada y se acciona la manilla con suavidad. Lo que no debe hacerse nunca es apalancar la hoja ni girar la manilla a fondo, porque el punto débil de la cadena es la transmisión y cede antes de que el bloqueo se resuelva.
La ventana oscilobatiente no cierra o se atasca: geometría o transmisión
Una ventana oscilobatiente no cierra por una de tres causas: la hoja se ha descolgado, falta presión de cierre o falla la transmisión, es decir, la falleba o el compás. Si la hoja roza o deja una holgura visible en la esquina superior del lado de la manilla, hay un descuelgue y se corrige con la regulación de altura y lateral descrita más arriba. Si la ventana oscilobatiente no cierra bien aunque la hoja esté a escuadra, lo habitual es que falte presión de cierre o que algún bulón no llegue a su cerradero.
Y si la maniobra se endurece o se queda a medio recorrido, el origen suele estar en la cadena de transmisión y no en la hoja: barras de la falleba, el mecanismo de varillas que transmite el giro de la manilla a los bulones, desalineadas, o un compás con la fijación superior suelta. El indicio que separa los dos casos es la simetría del defecto. Un desajuste geométrico produce holguras graduales, mayores en un extremo que en otro; un fallo de transmisión produce puntos concretos que no engranan mientras el resto lo hace con normalidad.
La ventana oscilobatiente no abre en horizontal ni por arriba
Cuando la ventana oscilobatiente no abre, la primera pregunta es en qué posición falla. Si no abre en horizontal, no se libera la posición practicable; si no abre por arriba, es la posición oscilante la que queda inhabilitada. En ambos casos el diagnóstico apunta al mismo sitio: un bulón que no sale de su cerradero porque la hoja ha bajado, o un punto de transmisión desalineado que no transmite el giro hasta el final.
Para regular la apertura de la ventana oscilobatiente se acciona la manilla con la hoja libre y se observa si todos los bulones y el compás se mueven de forma coordinada. Si con la hoja libre el recorrido es completo y con la hoja cerrada no lo es, el problema es de geometría y se resuelve regulando altura y lateral; si falla ya con la hoja libre, el problema está en el herraje. Antes de forzar nada se descarta la falsa maniobra, que es la causa más frecuente de que la manilla no complete el giro.
La ventana oscilobatiente se cierra sola o no mantiene la posición
Una hoja que se cierra sola, o que no se mantiene en la posición en la que se deja, indica que la ventana no está aplomada. El marco puede haberse instalado con una desviación respecto a la vertical, o el edificio puede haber asentado después de la recepción, y el herraje, pensado para sostener sin retener, no compensa esa tendencia de giro. Con un nivel sobre el marco y sobre la hoja se verifica la verticalidad en los dos planos: si el marco está aplomado y la hoja no, se corrige con la regulación de altura y lateral de la bisagra inferior y del compás; si el desplome está en el marco, el ajuste solo lo enmascara y la intervención correcta afecta al anclaje.
Mantenimiento general de una ventana oscilobatiente
Las ventanas oscilobatientes requieren de un mantenimiento mínimo. Es una de las ventajas que tienen. Con pocos cuidados podemos sacarles un gran rendimiento. Pero es muy importante hacerlo si queremos alargarles la vida a estos tipos de ventanas y evitar cualquier posible problema en su funcionamiento y que todo funcione correctamente. Lo mejor es realizar estos trabajos un mínimo de 2 veces al año. Con nuestros propios medios y de una forma totalmente manual vamos a poder realizar estos trabajos. No se requieren de muchas herramientas ni medios. Simplemente necesitaremos aceite de engrasar y tener cerca una llave allen para realizar los ajustes que sean necesarios.
Primero de todo hemos de revisar que no haya ningún componente de la ventana suelto. Es una de las causas de averías más frecuentes. Debido al paso del tiempo y al uso, los componentes de la ventana se van desajustando, lo que ocasiona que su maniobrabilidad se vea afectada. Si es necesario ajustamos los diferentes componentes de los herrajes de la ventana como los tornillos, bisagras y manetas. Posteriormente aplicaremos aceite lubricante en toda el área de las bisagras, manetas y cerraduras. No hay nada que resulta más molesto que escuchar el ruido que provoca el roce de una ventana o puerta que se está abriendo o cerrando. Con esta acción garantizamos que todos los mecanismos están perfectamente engrasados y listos para su uso.
Preguntas frecuentes sobre el ajuste de ventanas oscilobatientes
¿Cómo regular una ventana oscilobatiente de grandes dimensiones?
En una hoja grande o con un acristalamiento pesado, el descuelgue puede ser un síntoma de dimensionado y no de regulación: un herraje calculado para un peso inferior al real acaba cediendo por mucho que se recalibre. El procedimiento es el mismo, altura, lateral y presión de cierre, pero si el desajuste reaparece pasadas unas semanas, la pregunta pertinente es si el herraje estaba bien dimensionado para el peso y la dimensión de la hoja. Los límites de cada modelo los fija el fabricante del herraje, y ahí conviene consultar su documentación técnica.
¿Cómo encajar una ventana oscilobatiente cuando la hoja se ha salido de la bisagra o del compás?
Si la hoja ha quedado suelta por la parte de arriba, el brazo de compás ha perdido su fijación. No se debe forzar: los fabricantes de herraje reservan el descolgado y el colgado de la hoja, y el ajuste del compás y de la bisagra, a un instalador especializado. Recolocar la hoja depende del herraje instalado, así que se sigue la documentación del sistema y, después, se comprueba la maniobra completa despacio. Si el alojamiento del compás o la propia pieza están dañados o con holgura, hay que sustituirlos, porque volver a montar una fijación deteriorada solo repite la avería.
¿Cuándo hay que sustituir el herraje en lugar de ajustarlo?
Hay que sustituir el herraje en lugar de ajustarlo cuando tiene una holgura estructural perceptible en el compás o en los alojamientos y no mantiene la posición aunque se recalibre, cuando la junta está agotada y no recupera su forma, cuando la hoja está fuera de tolerancia por peso, dimensión o flecha del vidrio, o cuando el herraje ya no tiene recambio disponible: pasar a un sistema con recambio garantizado y regulación accesible evita repetir la intervención cada temporada. Para arreglar una ventana oscilobatiente basta, en la mayoría de los casos, con regular el herraje o sustituir un componente concreto, sin tocar el perfil ni el acristalamiento. Si el desajuste es recurrente en el mismo hueco, la comparativa entre ventanas abatibles y oscilobatientes ayuda a decidir si la solución pasa por otro sistema de apertura.
Recomendaciones sobre el ajuste de ventanas oscilobatientes para profesionales
En Macrisal fabricamos ventanas y puertas de aluminio y PVC para profesionales del sector, y esa posición de fabricante permite resolver un desajuste recurrente en su origen: no solo cómo se recalibra un herraje, sino si el sistema estaba dimensionado para el peso de hoja y la clase de permeabilidad que exige el proyecto. Nuestro departamento técnico atiende a instaladores, reformistas y servicios de posventa en la identificación del herraje, la disponibilidad de recambio y el criterio de sustitución frente a ajuste, y acompaña a estudios de arquitectura y constructoras en la especificación de sus proyectos. Puedes pedir presupuesto y plantear el caso a nuestro departamento técnico-comercial con las referencias del sistema instalado, o si quieres trabajar con nosotros, solicitar el alta en nuestra red de distribuidores para trabajar con precios de fábrica y soporte técnico directo.
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