La permeabilidad al aire es una de las prestaciones más determinantes y, a la vez, más infravaloradas de una ventana. Mide el caudal de aire que se filtra a través del cerramiento cerrado bajo una diferencia de presión, y condiciona directamente el aislamiento térmico real, el comportamiento acústico y el consumo energético del edificio. Para arquitectos, instaladores y reformistas, comprender la clasificación normativa según la norma UNE EN 12207 y saber qué clase exige cada proyecto es clave para una prescripción rigurosa y para el cumplimiento del CTE. Esta guía explica las clases de permeabilidad, los ensayos que las acreditan y los factores que determinan el valor real en obra.
Qué es la permeabilidad al aire y por qué es determinante en la carpintería
La permeabilidad al aire cuantifica las infiltraciones no controladas a través de las juntas de la ventana cuando está cerrada. No debe confundirse con la ventilación, que es un intercambio de aire deseado y regulado: la permeabilidad es una fuga involuntaria que el proyecto busca minimizar. Es un parámetro esencial del marcado CE y un dato que debe figurar en la memoria de carpintería, no solo el material del marco.
Relación entre permeabilidad, aislamiento térmico y aislamiento acústico
La permeabilidad al aire es el nexo entre las tres prestaciones principales del hueco. Una junta permeable deja pasar aire, pero también calor y ruido: los caminos de flanqueo a través de juntas deficientes pueden restar varios decibelios al aislamiento acústico global del conjunto y elevar las pérdidas térmicas por encima de los valores calculados. Por eso, una ventana con un buen acristalamiento pero una clase de permeabilidad baja no alcanza el rendimiento previsto en proyecto. El burlete y el sellado perimetral son la primera línea de defensa frente a la transmisión de aire y de ruido.
Cómo afecta la permeabilidad al consumo energético del edificio
El cálculo de la transmitancia del hueco (Uw) según la norma UNE EN ISO 10077 considera un comportamiento estanco de referencia. Cuando la permeabilidad real es elevada, las infiltraciones incrementan la demanda de calefacción y refrigeración por encima de lo previsto en el certificado energético, con desviaciones que pueden ser significativas en edificios expuestos al viento. Mantener una clase de permeabilidad adecuada es, por tanto, una de las intervenciones con mejor relación coste y beneficio energético, tanto en obra nueva como en rehabilitación de envolvente.
Clasificación según UNE EN 12207: de Clase 0 a Clase 4
La norma UNE EN 12207 clasifica las ventanas en cuatro clases de permeabilidad al aire, de la Clase 1 (la menos estanca) a la Clase 4 (la más estanca). La Clase 0 corresponde a un producto no clasificado o sin prestación declarada. La clasificación se obtiene mediante ensayo en banco de pruebas, sometiendo la ventana a escalones de presión y midiendo el caudal de aire filtrado.
Tabla de valores máximos de filtración por clase y presión de ensayo
| Clase (UNE EN 12207) | Permeabilidad de referencia a 100 Pa por superficie (m³/h·m²) | Por longitud de junta a 100 Pa (m³/h·m) | Presión máxima de ensayo (Pa) |
| Clase 1 | ≤ 50 | ≤ 12,50 | 150 |
| Clase 2 | ≤ 27 | ≤ 6,75 | 300 |
| Clase 3 | ≤ 9 | ≤ 2,25 | 600 |
| Clase 4 | ≤ 3 | ≤ 0,75 | 600 |
Valores de referencia de la norma UNE EN 12207. La Clase 0 indica producto no clasificado.
Diferencia entre permeabilidad por superficie y por longitud de junta
La norma admite dos criterios de evaluación: la permeabilidad referida a la superficie total de la ventana (m³/h·m²) y la referida a la longitud de junta de apertura (m³/h·m). El criterio por superficie tiende a ser más exigente en ventanas pequeñas con mucha junta, mientras que el de longitud de junta penaliza las carpinterías con perímetros de apertura largos. Al comparar fichas técnicas de distintos sistemas, es imprescindible verificar que ambos productos están clasificados con el mismo criterio y a la misma presión de referencia.
Requisitos del CTE por zona climática de invierno
Clase mínima exigible: actualización de diciembre de 2019
La actualización del DB-HE de diciembre de 2019 reforzó las exigencias de permeabilidad al aire de los huecos en función de la zona climática de invierno. Como referencia, las zonas más templadas admiten una clase mínima inferior y las zonas frías exigen una clase superior. El valor exacto debe verificarse siempre en la versión vigente del DB-HE, pero el criterio de proyecto es claro: a mayor severidad climática, mayor estanqueidad exigida.
| Zona climática de invierno | Clase mínima orientativa (UNE EN 12207) |
| α, A, B | Clase 2 (≤ 27 m³/h·m²) |
| C, D, E | Clase 3 (≤ 9 m³/h·m²) |
Según el CTE DB-HE (actualización de 2019). Barcelona, en zona climática C, exige como mínimo la Clase 3. Para alto rendimiento se recomienda subir a la Clase 4.
Zona climática C2 (Barcelona): clase exigible
Barcelona se sitúa en la zona climática C2, por lo que la clase mínima de permeabilidad exigida por el CTE DB-HE corresponde a la Clase 3 (≤ 9 m³/h·m²), al igual que en las zonas D y E. Para proyectos con objetivos de eficiencia energética, confort o aislamiento acústico en entornos urbanos, recomendamos prescribir la Clase 4, especialmente en fachadas expuestas al viento dominante o en plantas altas. Subir a la clase más exigente tiene un coste marginal reducido y un impacto notable en el rendimiento real del cerramiento.
Permeabilidad al aire en ventanas de aluminio vs PVC
Tanto el aluminio como el PVC permiten alcanzar las clases más altas de permeabilidad; la diferencia no la marca el material del marco, sino el sistema de cierre, la calidad de las juntas y el tipo de apertura. La elección entre uno y otro debe basarse en los requisitos globales del proyecto y no en supuestas ventajas de estanqueidad atribuidas al material.
Rendimiento comparativo según tipo de apertura (corredera, practicable, oscilobatiente)
El tipo de apertura es el factor que más condiciona la clase de permeabilidad alcanzable. Las ventanas que comprimen el burlete de forma perimetral al cerrar alcanzan clases superiores a las que se basan en juntas deslizantes.
| Tipo de apertura | Clase de permeabilidad habitualmente alcanzable |
| Corredera (junta de felpa deslizante) | Clase 2 – 3 |
| Practicable / abatible | Clase 3 – 4 |
| Oscilobatiente | Clase 4 |
Valores habituales de mercado. La corredera tradicional, al no comprimir activamente la junta, es estructuralmente menos estanca; las correderas elevables o de altas prestaciones mejoran este comportamiento, mientras que las ventanas oscilobatientes alcanzan la Clase 4.
Influencia de la rotura de puente térmico y el sistema de juntas
La rotura de puente térmico en el aluminio y la estructura multicámara del PVC no determinan por sí mismas la permeabilidad al aire, pero sí van acompañadas, en los sistemas de prestaciones, de soluciones de junta más sofisticadas: dobles o triples niveles de junta de EPDM, herrajes de cierre multipunto que reparten la presión de forma uniforme en todo el perímetro y galces precisos. Es la combinación de estos elementos, y no el material en abstracto, la que permite alcanzar la Clase 4. Para profundizar en el comportamiento térmico del marco, puede consultarse nuestra guía sobre la rotura de puente térmico en PVC.
Relación entre permeabilidad al aire y ventilación DB-HS3
Aireadores y microventilación: cumplimiento simultáneo de HS3 y HE
Una carpintería muy estanca (Clase 4) es óptima para el DB-HE, pero reduce la ventilación por infiltración hasta el punto de comprometer el cumplimiento del DB-HS3, que fija los caudales mínimos de aire de los locales habitables. La solución no es renunciar a la estanqueidad, sino prever sistemas de ventilación específicos: aireadores integrados en el perfil o en el cajón de persiana, y microventilación a través de los herrajes. De este modo, el proyecto cumple simultáneamente la exigencia energética y la de salubridad. Esta coordinación se aborda en detalle en nuestra guía sobre el CTE y las ventanas.
Cómo verificar la permeabilidad al aire en obra
Ensayo Blower Door y su relación con la carpintería exterior
La clase de permeabilidad de una ventana se obtiene en banco de ensayo según UNE EN 12207, pero el comportamiento del edificio terminado se comprueba con el ensayo de presurización Blower Door, que mide la hermeticidad global de la envolvente (renovaciones hora a 50 Pa, n50). La carpintería exterior es uno de los puntos más sensibles de ese ensayo: una ventana de clase alta mal instalada, con un sellado perimetral deficiente entre el marco y la obra, puede arruinar el resultado global. Por eso, la prestación de fábrica debe ir acompañada de un protocolo de instalación correcto, ejecutado por personal cualificado.
Protocolo de verificación de la permeabilidad al aire en proyecto y obra:
- Exigir la clase de permeabilidad según UNE EN 12207 en la ficha técnica y la DoP del sistema.
- Comprobar que la clase declarada cumple el mínimo del DB-HE para la zona climática.
- Verificar el estado y la continuidad de los burletes y juntas perimetrales.
- Asegurar el sellado perimetral entre el marco y la fábrica, sin discontinuidades en esquinas y encuentros.
- Coordinar la estanqueidad con la ventilación del DB-HS3 mediante aireadores o microventilación.
Asesoramiento técnico de Macrisal para proyectos de alta estanqueidad
Como fabricante de carpintería en Barcelona con más de cuarenta años de experiencia, Macrisal suministra exclusivamente a profesionales del sector (instaladores, reformistas, talleres, estudios de arquitectura y promotoras) sistemas de aluminio y PVC con clases de permeabilidad al aire certificadas según UNE EN 12207. Macrisal aporta el producto fabricado, el marcado CE y el soporte de ingeniería a su red de profesionales y distribución en Cataluña, mientras la instalación en obra la ejecuta personal cualificado. Si estás desarrollando un proyecto con requisitos de estanqueidad o eficiencia energética y necesitas definir la solución de carpintería más adecuada o valorar la distribución de nuestros productos, contacta con nuestro departamento de proyectos para una propuesta técnico-económica.
Preguntas frecuentes sobre permeabilidad al aire en ventanas
¿Cómo afecta la permeabilidad al aire al cálculo del Uw global?
El Uw del hueco se calcula sobre un comportamiento estanco de referencia, pero la permeabilidad real determina cuánto se acerca el rendimiento en obra al valor teórico. Una clase de permeabilidad alta (3 o 4) garantiza que las infiltraciones no degraden las prestaciones térmicas calculadas, mientras que una clase baja incrementa las pérdidas energéticas reales del cerramiento por encima del Uw nominal. Permeabilidad y transmitancia deben prescribirse de forma conjunta.
¿Qué clase de permeabilidad necesito para un proyecto en Barcelona?
Barcelona se encuentra en la zona climática C2, cuya clase mínima exigida por el CTE DB-HE es la Clase 3 (al igual que las zonas D y E). Para proyectos con objetivos de eficiencia energética o confort acústico, recomendamos especificar la Clase 4, sobre todo en fachadas expuestas al ruido o al viento. La clase mínima aplicable se verifica siempre en el DB-HE del proyecto.
¿Puede una ventana corredera alcanzar la Clase 4 de permeabilidad?
La corredera tradicional, con junta de felpa deslizante, alcanza habitualmente Clase 2 o 3, ya que no comprime la junta de forma activa al cerrar. Para alcanzar la Clase 4 se recurre a sistemas correderos elevables o de altas prestaciones, con juntas y herrajes específicos, o bien se prescribe una ventana practicable u oscilobatiente cuando el programa lo permite y el requisito de estanqueidad es prioritario.
¿Qué documentación acredita la permeabilidad al aire de una ventana?
La permeabilidad al aire es una prestación esencial del marcado CE según UNE EN 14351-1. El fabricante debe declararla en la Declaración de Prestaciones (DoP) y reflejarla en la ficha técnica del sistema, con la clase obtenida en ensayo según UNE EN 12207. Esa documentación es la que permite justificar el cumplimiento del CTE en el visado del proyecto.
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