Las medidas de ventanas corredizas son un factor determinante en cualquier proyecto de obra nueva o rehabilitación. Una elección equivocada no solo implica un problema estético. En sistemas de carpintería de aluminio y PVC de alta eficiencia un desajuste de apenas unos milímetros puede comprometer la estanqueidad al agua y al aire, anular el comportamiento acústico del vidrio y obligar a costosas correcciones de albañilería.
Este artículo aborda tanto las medidas estándar de la industria como los criterios técnicos para proyectos completamente a medida, garantizando que tu elección potencie la eficiencia energética de la vivienda.
Importancia de seleccionar la correcta medida estándar de ventanas corredizas
Trabajar con medidas estándar de ventanas corredizas ofrece ventajas claras. Facilita la modulación de fachadas, reduce plazos de entrega al tratarse de unidades con perfiles de stock y permite optimizar los costes en promociones de obra nueva donde la repetición de unidades idénticas es la norma. Cuando el promotor y el arquitecto coordinan el diseño de los huecos de obra con los catálogos del fabricante desde el inicio, se eliminan casi por completo las incertidumbres de suministro y se asegura un ajuste superior.
Sin embargo, en proyectos de rehabilitación, especialmente en entornos urbanos con viviendas anteriores a los años 80, la medida estándar es más la excepción que la regla. Los huecos de obra suelen presentar desplomes, irregularidades y anchuras que raramente coinciden con los módulos industriales prefabricados. Insistir en encajar una ventana de tamaño estándar en un hueco que no le corresponde genera riesgos críticos para la edificación:
- Puentes térmicos: Un sellado excesivo con espuma para rellenar huecos no previstos degrada el aislamiento.
- Filtraciones y condensaciones: La falta de precisión en el encuentro entre el marco y el muro favorece la entrada de humedad.
- Pérdida de inversión: De nada sirve instalar un vidrio de alta gama si la ventana no se ajusta milimétricamente.
Seleccionar la medida correcta desde la fase de planificación no es solo una cuestión dimensional; es una decisión estratégica sobre la eficiencia energética y la durabilidad del conjunto de la carpintería.
Medidas estándar de ventanas corredizas en la industria
La industria de la carpintería distingue entre dos grandes familias de materiales PVC y aluminio, cuyos rangos de fabricación en serie no siempre coinciden. No obstante, ambas convergen en una serie de combinaciones de ancho y alto que se han consolidado como las más demandadas en el mercado residencial y terciario por su equilibrio entre funcionalidad.
Rango de ancho y alto
Para una ventana corredera de PVC estándar, el rango habitual se sitúa entre 80 y 200 cm de ancho, y entre 100 y 200 cm de alto. En ventanas correderas de aluminio, estos límites se amplían hasta los 300 cm de ancho y los 240 cm de alto en sistemas de perfil medio. Sin embargo, estas cifras no son arbitrarias; responden a fundamentos estructurales críticos:
- Esfuerzos de flexión: Cuando una corredera supera los 2,5 metros de alto, el perfil vertical (montante) se somete a grandes cargas por el peso del vidrio y la presión del viento.
- Refuerzos en PVC: En Macrisal resolvemos este desafío incorporando refuerzos de acero galvanizado en el interior del perfil extrusionado, aumentando la inercia mecánica de la sección.
- Respuesta en Aluminio: Se trabaja con perfiles de mayor espesor de pared o secciones de mayor módulo resistente para evitar deformaciones.
Ignorar estos requisitos técnicos se traduce en hojas que pierden el plano con el tiempo, dificultan el deslizamiento y rompen la continuidad del sellado térmico.
Tabla de combinaciones comunes
La siguiente tabla muestra las intersecciones de ancho y alto más frecuentes en el sector residencial:
| Ancho / Alto | 100 cm | 120 cm | 150 cm | 180 cm | 200 cm |
| 80 cm | 80×100 | 80×120 | 80×150 | — | — |
| 100 cm | 100×100 | 100×120 | 100×150 | 100×180 | — |
| 120 cm | 120×100 | 120×120 | 120×150 | 120×180 | — |
| 150 cm | 150×100 | 150×120 | 150×150 | 150×180 | 150×200 |
| 180 cm | — | 180×120 | 180×150 | 180×180 | 180×200 |
| 200 cm | — | — | 200×150 | 200×180 | 200×200 |
Combinaciones de alta demanda. El resto de dimensiones se fabrican habitualmente bajo pedido según las necesidades específicas del hueco de obra.
Medidas de ventanales corredizos según el espacio
Determinar la medida de un ventanal corredizo no es solo una decisión estética o de mercado. Como norma general, la superficie de huecos debe superar el 10% de la superficie del local para garantizar una iluminación natural mínima. Asimismo, el caudal de ventilación exigido condiciona la apertura útil de la hoja. Estos parámetros deben estar siempre sobre la mesa antes de fijar definitivamente la medida de una ventana corrediza en cualquier proyecto profesional.
Ventanas 48×48 cm: ideal para baños y zonas de ventilación secundaria
Una ventana corredera de 48×48 cm responde a las necesidades de espacios con requerimientos de ventilación puntual y escasa iluminación natural directa, como baños interiores, aseos de cortesía o pequeños trasteros. Su tamaño compacto la convierte en la solución técnica ideal cuando el hueco de obra está condicionado por instalaciones, paso de tuberías o la proximidad de tabiques
- Acristalamiento recomendado: En este formato, se debería de trabajar habitualmente con vidrio doble (4/16/4 con cámara de Argón). Dado que la masa térmica de un hueco tan reducido es marginal respecto al conjunto de la envolvente, el sobrecoste del triple acristalamiento no suele estar justificado.
Ventanas 60×48 cm: versatilidad en cocinas y comedores
La medida 60×48 cm es una de las más demandadas en cocinas debido a una restricción constructiva frecuente: la posición del mobiliario. Los armarios altos suelen instalarse hasta los 220 cm desde el suelo, limitando el espacio disponible para la ventana.
En estos entornos, la ventana queda expuesta a mayores niveles de grasas y humedad. Por ello, recomendamos optar por catálogo de perfiles de pvc para ventanas de cámara múltiple, que ofrecen una limpieza superior y resistencia a la degradación química. Con una apertura útil de 30 cm en sistemas de dos hojas, esta medida garantiza la ventilación cruzada necesaria para evacuar los contaminantes de la zona de cocción.
Ventanas 72×60 cm: máximo impacto en dormitorios
Los dormitorios exigen un equilibrio crítico: captar suficiente luz para cumplir la normativa, pero manteniendo la privacidad y minimizando las pérdidas energéticas. La medida de 72×60 cm ofrece una superficie acristalada de 0,43 m², óptima para dormitorios de hasta 9 m².
En este formato, el aislamiento térmico cobra un protagonismo total para el confort del usuario:
- Aislamiento: Recomendamos vidrios con un valor de transmitancia térmica Ug ≤ 1,0 W/m²K
- Prevención de patologías: Al combinar estos vidrios con perfiles de PVC de alta gama o aluminio con RPT, elevamos la temperatura de la superficie interior por encima del punto de rocío, eliminando las condensaciones que suelen deteriorar las paredes en dormitorios mal aislados.
Cómo medir correctamente una ventana corrediza
Un error de apenas 5 mm en la medición del hueco de obra puede tener consecuencias desproporcionadas en el rendimiento del cerramiento. Una holgura de montaje incorrecta impide el sellado continuo con espuma de poliuretano, generando un puente acústico que anula por completo el trabajo de un vidrio con un índice de aislamiento alto (como un $Rw$ de 42 dB) y permitiendo la entrada de humedad en la cámara del premarco.
En Macrisal, consideramos que la precisión en la toma de medidas no es un detalle secundario; es el pilar que sostiene toda la eficiencia térmica y acústica del sistema.
Paso a paso para medir ancho y alto
Para obtener la medida real del hueco, la medición debe realizarse siempre en tres puntos distintos en ambos ejes, utilizando herramientas de precisión calibradas:
- Ancho: Se debe medir en la parte superior, en el centro y en la parte inferior del hueco. Registra los tres valores y selecciona siempre el menor de ellos.
- Alto: Mide desde el umbral hasta el dintel en el lado izquierdo, en el centro y en el lado derecho. De nuevo, la medida de referencia será la más pequeña.
- Escuadría: Es vital comprobar con una escuadra de carpintero que las esquinas formen ángulos de 90°. Una desviación superior a 3 mm en las diagonales puede comprometer la instalación y requerir ajustes previos en la obra.
- Profundidad: Verifica que el grosor del muro sea suficiente para alojar el perfil del marco y, si procede, el sistema de persiana.
Consideraciones para medidas de ventanas corredizas personalizadas
Es fundamental entender que la medida final de la ventana nunca es idéntica a la medida del hueco de obra. En carpintería profesional, trabajamos con la holgura de montaje, un espacio perimetral de entre 10 y 20 mm por lado.
Este espacio es crítico por tres razones:
- Permite la nivelación y plomado exacto de la ventana.
- Absorbe las pequeñas irregularidades y dilataciones del material.
- Proporciona el alojamiento físico para la espuma de poliuretano de célula cerrada y la silicona técnica, que actúan como barrera térmica y sellado frente a infiltraciones.
Intentar maximizar el cristal reduciendo esta holgura es un error técnico grave que facilita la aparición de filtraciones invisibles y puentes térmicos en la unión ventana-muro.
Errores comunes al medir y cómo evitarlos
Como fabricantes con 39 años de experiencia, hemos identificado los fallos más frecuentes que debes evitar:
- Medición de punto único: Asumir que el hueco es perfectamente regular. Las viviendas antiguas suelen presentar variaciones significativas entre el centro y los extremos.
- Ignorar el desplome de las jambas: Si los laterales no son perfectamente verticales, el premarco quedará forzado, lo que dificultará el deslizamiento de las hojas y desgastará prematuramente los rodamientos.
- No prever el cajón de la persiana: En sistemas monoblock, el cajón ocupa entre 18 y 30 cm de la altura total del hueco. Si no se descuenta esta dimensión en la fase de medición, el resultado será un ventanal con una superficie de luz drásticamente reducida o problemas de encaje en el dintel.
Ventanas corredizas: opciones estándar vs. personalizadas
La elección entre una ventana corredera estándar y una completamente a medida no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Depende de una matriz de factores que incluyen el tipo de proyecto, el estado del hueco de obra, las prestaciones térmicas requeridas y el presupuesto. Como fabricantes, entendemos que cada opción tiene su escenario ideal.
Ventajas de la medida estándar de ventanas corredizas
En promociones de obra nueva masiva, las ventanas de fabrica de medida estándar ofrecen ventajas logísticas y económicas que agilizan el proceso constructivo:
- Optimización de Costes: Cuando el diseño arquitectónico se ajusta desde el inicio a los módulos industriales, se eliminan los sobrecostes de fabricación unitaria, permitiendo ahorros significativos en grandes volúmenes.
- Certificaciones: Los sistemas estándar ya cuentan con ensayos de laboratorio consolidados, resistencia al viento, permeabilidad al aire y estanqueidad al agua. Lo que simplifica la justificación técnica en el proyecto.
Cuándo optar por ventanas a medida
La ventana a medida deja de ser una opción y se convierte en una necesidad técnica en dos escenarios principales:
- Rehabilitación: En edificios con huecos de obra preexistentes e irregulares, forzar una medida estándar es un error crítico. La ventana a medida garantiza que no existan debilidades en el sellado perimetral, protegiendo la inversión en eficiencia energética.
- Alta Eficiencia y Diseño Especial: Cuando el proyecto exige maximizar la superficie acristalada o requiere sistemas de altas prestaciones (como una corredera de perfil europeo con triple acristalamiento para zonas climáticas exigentes), el catálogo estándar suele ser insuficiente.
En Macrisal, concebimos la ventana a medida como la única forma de garantizar que el vidrio, el perfil y el sellado trabajen como un sistema integrado. Para nosotros, la precisión milimétrica no es un lujo, sino la base indispensable para una reforma donde la eficiencia energética no admite concesiones.
Tipos de apertura y sus medidas de ventanales corredizos
Cuando hablamos de la medida de una ventana corredera, es fundamental distinguir entre la cota total del marco y la apertura útil real. Estos conceptos son distintos y su confusión es una fuente habitual de errores en fase de proyecto, especialmente cuando el cerramiento debe justificar los caudales de ventilación exigidos por el CTE.
Correderas horizontales vs. verticales
La corredera horizontal de dos hojas es el estándar en el mercado residencial, pero presenta una limitación: en su máxima apertura, las hojas se superponen. Esto implica que el paso libre real es exactamente la mitad del ancho total. Por ejemplo, una ventana de 200 cm de ancho ofrece, en la práctica, solo 100 cm de apertura útil.
Para proyectos que requieren una mayor conexión con el exterior o deben cumplir normativas de ventilación más estrictas sin ampliar el hueco de obra, en Macrisal implementamos soluciones avanzadas:
- Sistemas de triple raíl: Permiten desplazar dos hojas sobre una tercera, liberando hasta el 66% de la apertura útil. Es la opción preferencial para grandes ventanales de salón que conectan con terrazas.
- Ventanas Correderas en linea (Guillotina): Aunque son menos frecuentes en el entorno mediterráneo, son ideales en rehabilitaciones de fincas antiguas. Su ventaja es que dejan libre la totalidad del ancho del hueco, aunque su altura de desplazamiento está supeditada al sistema de contrapesos o resortes. Requieren un sellado perimetral más robusto para garantizar la estanqueidad.
Otros tipos de apertura comunes
Existen sistemas derivados del concepto corredizo que modifican radicalmente la relación entre la medida del marco y el espacio libre:
- Sistemas Plegables (Tipo acordeón): Permiten apilar las hojas en un extremo, logrando una apertura de hasta el 90% del ancho total. Son la solución para disolver los límites entre interior y terraza, aunque exigen un hueco de obra despejado de obstáculos laterales.
- Sistemas Oscilo Correderos: Combinan el deslizamiento con una posición de microventilación. Son ideales para optimizar el espacio en estancias con mobiliario ajustado.
Preguntas frecuentes sobre medidas de ventanas corredizas
¿Qué diferencia hay entre medida de obra y medida final de la ventana?
La medida de obra es la dimensión del hueco «en bruto», tal como queda tras la estructura o el derribo de la carpintería antigua. Por el contrario, la medida final de la ventana es siempre inferior.
Para garantizar un funcionamiento óptimo, debemos incluir las holguras de montaje necesarias para la nivelación, la expansión de la espuma de poliuretano y el sellado con silicona técnica. Por norma general, la medida final suele ser entre 20 y 40 mm más pequeña que el hueco de obra. Nunca se debe realizar un pedido basándose en la medida bruta del hueco.
¿Cómo afectan las hojas (2, 3 rieles o 4 hojas) a las medidas disponibles?
El número de hojas impacta directamente en la superficie acristalada efectiva. Cada hoja adicional añade perfiles verticales que restan transparencia.
- En ventanas pequeñas (ej. 80 cm ancho): Dividir en dos hojas genera un aspecto fragmentado y reduce drásticamente la luz. En estos casos, en Macrisal recomendamos sistemas practicables o fijos.
- En grandes huecos: La adición de hojas o rieles (sistemas triples) es una solución técnica justificada para ganar apertura útil sin comprometer la estabilidad estructural de la hoja.
¿Qué acristalamiento conviene para ventanales corredizos grandes?
Cuando un ventanal supera los 4 m², la seguridad y el control térmico son imprescindibles:
- Seguridad: Es obligatorio el uso de vidrio laminar de seguridad para evitar accidentes por impacto, manteniendo los fragmentos unidos en caso de rotura.
- Control Solar: Para evitar el «efecto invernadero» en orientaciones sur o este, integramos vidrios de alto rendimiento como Guardian Sun. Estos permiten una alta entrada de luz manteniendo un factor solar reducido, lo que abate la demanda de climatización en verano.
¿Cómo elegir entre medidas estándar y a medida?
El criterio para hacer esta elección debe ser según el contexto de cada proyecto.
- Obra Nueva: El estándar es la opción lógica por competitividad en costes y plazos.
- Rehabilitación: La ventana a medida es la solución más eficiente. Evita obras más costosas, minimiza puentes térmicos y garantiza que el sistema encaje milimétricamente en huecos que nunca son perfectos.
Si su proyecto requiere prestaciones de élite como triple acristalamiento o perfiles de 6 cámaras, la fabricación a medida se convierte en la única vía para garantizar un rendimiento perfecto.
Mi enfoque se centra en la administración y dirección eficaces, garantizando que cada interacción con nuestros clientes sea una oportunidad para fortalecer la confianza y la lealtad.
Mis más de 16 años de experiencia en Macrisal reflejan mi compromiso con la innovación y la mejora continua, que son elementos esenciales para liderar en el competitivo mercado actual.


